Juan Luis Guerra era el cabeza de cartel para un concierto con muy buenas espectativas. Además, lo acompañaban Miguel Bosé, Calle 13, Efecto Mariposa y Vicente García.
Dos o tres días antes mi jefa, y jefa de prensa del Consorcio, me dijo: “Ana, te voy a dejar la cámara en el concierto”. Pensé que se le olvidaría o algo pero el día antes, el viernes, me lo volvió a decir. Me gustó el detalle porque,
aunque sea la cámara de fotos – conocida como “El Santo Grial del Consorcio”-, el hecho de que deleguen en ti responsabiliadades es gratificante. Aunque para eso estamos de prácticas, para aprender todo lo que podamos!
El viernes antes del concierto fuimos a San Fernando a la rueda de prensa “de seguridad” que a MTV le gusta dar antes de los conciertos. Comunican datos técnicos: aforo, medidas de seguridad… Después de la rueda, nos desplazamos al recinto donde se iba a celebrar el concierto para recoger las acreditaciones. Fuimos las dos chicas de pensa de MTV, Estefanía y Laura, mi jefa, Begoña, y la organizadora de eventos del Consorcio, Ana. Una vez allí y tras esperar un poco nos dieron las acreditaciones y, ya, Begoña y yo nos fuimos para Cádiz.
Y llegó el sábado. A medida que se acercaba la hora me iba poniendo un pelín más nerviosa pero estaba todo controlado. Habíamos quedado en el recinto a las 18:00 y a los medios gráficos (ya que los redactores no estaban acreditados por ser el concierto gratuito) a las 18:15. Cuando llegué ya estaban allí la mayoría de los medios. Esperamos a que las niñas de prensa de MTV les dieran las indicaciones pertinentes al grupo de televisión y al grupo de foto. De cada cantante se podía grabar un número determinado de canciones: las cinco, las dos o o las tres primeras, según.
Llegado el momento del primer cantante, Vicente García, nos reunimos todos los fotógrafos en el punto de encuentro para pasar al foso, el espacio de poco más de dos metros que queda entre el público y el escenario. Lo flipé. Escuchar a la gente gritando detrás tuya, emocionada y ver al cantante justo enfrente, a poca distancia fue genial.
Así fue con todos los artistas. Hacíamos las fotos de las canciones que nos dijeran y saliamos cuando terminara la última de las que estaban estipuladas. Para el siguente cantante quedábamos a una hora para repartir acreditaciones y entrar en el foso, normalmente unos 15 min antes de la actuación.
Por la zona VIP, además de autoridades, también andaban personajes como: Niña Pastori, Junior o Modesto Barragán.
Aquel día me lo pasé genial. Haciendo fotos y escuchando música… dos de mis grandes hobbies. Aprendí a vivir un concierto de otra manera, trabajando pero disfrutando a la vez. Algo que no se puede hacer todos los días.